viernes, 23 de septiembre de 2011

CARTA ABIERTA DE UNA ALUMNA DE 1º BACHILLERATO


Estos días han circulado por internet multitud de cartas abiertas de profesores tratando de explicar que no son dos horas, que no son ellos los más perjudicados. Que somos nosotros. Me indigna ver cómo todo su esfuerzo no sirve para nada en cuanto algún político deja caer frente a los medios que son unos vagos y que sus protestas se deben a esas dos horas que no dejan de mencionar. Nos manipulan como quieren, sus medias verdades aparecen en las primeras planas de sus periódicos mientras los hechos, las cifras objetivas, quedan sepultadas bajo sus artimañas electorales.

Así que me gustaría compartir mi versión como alumna de secundaria de la escuela pública. No creo en partidos políticos ni me importa a quién le bajen el sueldo o le suban dos horas, me importa mi futuro y el de mi generación.

Hace una semana que comencé 1º de Bachillerato en un instituto de Getafe. No es una mala zona, no hay mucha pobreza y sé que debo considerarme afortunada. No puedo imaginar cómo está la situación en otros institutos de zonas más pobres aquí mismo, en Getafe. No sé si creerme las cosas que me cuentan sobre más de 40 alumnos hacinados en aulas sin material, con profesores más preocupados por salir vivos del aula que por conseguir un buen nivel.

En el mío somos 30, 37 y 33 alumnos de 1º de Bachillerato en las 3 clases. Pensábamos que habría 4 clases, porque hay cuatro opciones de Bachillerato, pero las letras puras (Griego y Latín) han sido desterradas. La profesora de Latín nos decía que estaban protegidas por ley, así que no entiendo cómo ella, junto con mis compañeros que querían estudiarlas, se han tenido que marchar del instituto.

Esta semana no hemos dado prácticamente clases útiles, mi instituto está sumido en el caos. Hemos cambiado de tutor un par de veces por los desajustes en los horarios. Al no haber clase de tutoría no hemos podido elegir delegado, el que se encarga de cerrar el aula con llave durante los recreos, por lo que debemos llevar siempre encima la mochila para evitar los robos. No hay profesores de guardia para vigilar a los alumnos que están solos cuando algún profesor falta, ni siquiera a los más pequeños, recién llegados a secundaria. Los horarios son provisionales, cualquier nuevo cambio ordenado desde la Administración trastoca las clases de todos y exige rehacer toda la organización.

Tengo tres profesores, de lengua, mates e inglés, que en realidad son “medios” profesores. Trabajarán media jornada en mi instituto y la otra media en otro, aunque el descontrol es tal que todavía no han mandado ninguno desde la Administración. Mientras tanto estamos parados durante estas tres horas, o a veces nos juntan en el aula grande a los tres bachilleratos (los 100 alumnos) con un solo profesor para que no perdamos el tiempo. Ni siquiera sabemos en qué grupo de matemáticas estaremos porque los profesores no pueden ponerse de acuerdo en qué sistema usar para dividir los grupos hasta que llegue el que falta. ¿Que tenemos peor nivel que la privada? ¿Acaso creen que en la privada se pierden tantas horas de clase por temas así, que tienen el mismo material, la misma treintena de alumnos por clase?

Los ‘desdobles’ de las únicas dos optativas que el instituto ha podido ofertar tienen, de nuevo, 30 alumnos por desdoble, incluida Ampliación de inglés oral. ¿Qué tal creen ustedes que funciona una clase de inglés oral con 30 alumnos? Tenemos oportunidad de hablar 1 minuto y medio cada alumno.

Me indignan las mentiras descaradas de Aguirre. Sí que ha habido recortes, lo notamos todos los alumnos, la precariedad y el descontrol generado por la falta de profesores. Todos están dando más de lo que pueden y aun así no es suficiente, no dan abasto con tanto por hacer en pleno inicio de curso escolar y tan pocos recursos.

Mis profesores no trabajan 20 horas. Nos dan 20 horas de clase y luego nos vigilan en el recreo, dan clases de apoyo, se encargan de cubrir las faltas de otros profesores, preparan las clases siguientes. Responden las dudas después de la hora de salida, se quedan ayudando a los alumnos que van peor en sus horas libres. Nos llevan a excursiones, a campeonatos de matemáticas, a concursos de poesía. Llegan los lunes a primera hora con ojeras de haberse quedado de madrugada corrigiendo. Les he visto en la manifestación hoy mismo, junto a sus alumnos, luchando por nuestro futuro. A pesar de todo el caos, las horas perdidas, la falta de material, ellos siguen siempre al pie del cañón, con su pizarra vieja y sus tizas (no todos tenemos la suerte de tener las pizarras digitales de la privada).

Estoy orgullosa de mi instituto y de mis profesores, que me han enseñado a no rendirme y a luchar por mi futuro. Gracias a la escuela pública este año pude optar al Bachillerato de Excelencia en el San Mateo (quedé entre los 50 mejores del examen para el premio extraordinario de la ESO, aunque por supuesto no gané: nadie de la zona sur ganó), pero he decidido seguir en mi instituto público sin presupuesto, que es el que ha hecho que quedase entre esos 50 mejores.

Así que no me voy a callar mientras nos arrebatan la educación pública y nos condenan a una sociedad de clases sin posibilidad de ascender. Si los ricos son los únicos con acceso a educación, los pobres siempre seguirán siendo pobres, eso aprendemos en clase de historia. Tal vez unos cuantos políticos deberían dejarse de propaganda y trapicheos y volver a la escuela a estudiar el Antiguo Régimen, las revoluciones y el movimiento obrero, antes de repetir los mismos errores del pasado.

M. L. G.

Una alumna del IES José Hierro

Grecia: las ONGs comienzan a atender a la poblacion

El viejecito que entra en la Policlínica de Médicos del Mundo tiene la cartilla de la Seguridad Social: "Fui a la Seguridad Social de la Plaza del Teatro. Me dijeron: "Ven dentro de tres meses". Hasta entonces voy a morir de dolores". Los médicos voluntarios lo examinan, le dan medicamentos gratuitos.

Y continúa siendo uno de los ciudadanos que no pueden permitirse ya ni siquiera una simple visita al médico. Así que llama a la puerta de Médicos del Mundo, que antaño socorrían a las víctimas de las guerras civiles y a pueblos desheredados.


En la policlínica de Omonia los médicos voluntarios examinan con prioridad a ancianos con enfermedades crónicas y se aglomeran entre los refugiados. Después de la consulta piden alimentos y medicinas. El teléfono suena constantemente. Son médicos internos que tienen necesidad de medicamentos para sus hospitales. Llaman desde los centros de salud las áreas insulares que necesitan médicos para pasar consulta. Llaman incluso de la Fuerza Griega de Kosovo, pidiendo a los medicamentos esenciales, que, según dicen, no pueden proporcionar los servicios del gobierno griego.


Los médicos, incapaces de cubrir las crecientes necesidades ahora, están desesperados. Pero decir que "incluso aunque nos corten la corriente, ya que no tendremos para pagarla, saldremos a la calle y seguiremos pasando consulta. En las dificultades se crecen las organizaciones de voluntarios”.


120 personas al día.

Los médicos voluntarios están agotados. Sólo en la Policlínica de Atenas examinan a 120 personas al día. Los ancianos piden alimentos y medicinas. "Es gente desesperada que no tiene apoyo. Hasta ayer era pobre, pero vivía decentemente. Todos ellos con pensiones bajas y prestaciones. Ahora dicen que no tienen los cinco euros para pagar su consulta en un hospital público, ni los tickets que necesitan para ir a la Policlínica".


"No es suficiente", ha dicho Nikitas Canakis: "Nuestro trabajo no depende de la financiación. Tendremos grandes dificultades. Nos negamos a cerrar la clínica porque no hay dinero. Si nuestro objetivo es la solidaridad social, que tenemos que ofrecer el doble".


Las policlínicas de la organización en Atenas, El Pireo, Salónica, Pérama se llenan ahora con los griegos. En las provincias también han pasado consulta tres equipos móviles, equipados con médicos de todas las especialidades, y un cuarto, que se ocupa de los usuarios en el centro de Atenas.


"Después de las súplicas de los centros de salud, una unidad móvil con un pediatra, un médico ortopedista y un dentista han cubierto las necesidades de los pacientes en las islas de la línea no rentable", dice Evyenía Zanu, directora de la organización. Solicita a los miembros de la organización que envíen medicamentos para la hipertensión y analgésicos que pedíanoficiales de la Fuerza Griega de Kosovo, diciendo que "probablemente el estado los ha olvidado".


Le preguntamos a los mismos si reciben fondos estatales: "Desde el año 2004 nos debe el Ministerio de Asuntos Exteriores (Agencia Griega de Cooperación y Desarrollo). No hemos recibido financiación para los programas en Sri Lanka. Y no hay fondos estatales. Nuestras fuentes de financiación son las empresas del Fondo Europeo para los Refugiados, empresas con programas de responsabilidad social, las escuelas y los ciudadanos griegos, que donan hasta uno o dos euros". Añade que las aportaciones de los ciudadanos "han disminuido un 20%. El 2011 las aportaciones de ciudadanos ascienden a 11.320, mientras que 2010 (la crisis humanitaria en Haití) superó 700.000. Y el Ministerio de Sanidad tarda en entregar los fondos europeos, pero hay suficientes voluntarios y nos apañamos".


Traducido para CAS por Juan Merino

Fuente:

jueves, 4 de agosto de 2011

Dictadura ¿Democracia?

Cargas policiales frente al Ministerio del Interior

http://madrid.tomalaplaza.net/2011/08/04/cargas-policias-contra-lxs-indignadxs-frente-al-ministerio-del-interior/

ÚLTIMA HORA

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Las movilizaciones en la Puerta del Sol contra el desalojo de PuntoSol y el blindaje policial de la plaza comenzaron a las 12 de la mañana por tercer día consecutivo . Los manifestantes se concentraron durante buena parte del día, especialmente a partir de las 20 horas, en los diferentes accesos a Sol. Al no poder entrar los diferentes grupos se unieron en Callao y a las 22 horas la protesta emprendió la marcha hacía Gran Vía cortando el tráfico con destino a Cibeles. Una vez allí, la comitiva, compuesta por unas 5.000 personas, se dirigió hacia Colón para acabar concentrándose ante el Ministerio del Interior.

Alrededor de las 22,45 un operativo integrado por una veintena de furgones policiales y decenas de antidisturbios, llegado desde la plaza de Colón y la calle Alcalá Galiano, interceptó a unxs 5.000 indignadxs ante el Ministerio del Interior, cargando contra ellos.

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El resultado de estas cargas policiales ha sido de varias personas heridas y algunas detenidas. La más grave ha sido una persona de mediana edad agredida por cuatro agentes, causándole una herida en la cabeza por la que sangraba abundantemente. Reiteramos que no hubo provocación por parte de los indignadxs.

Parece ser que el detonante de la carga ha sido la colocación de un cartel que rezaba: “Vamos caminando hacia Islandia” en la puerta del Ministerio. Tampoco nadie saltó ninguna valla ni cordón policial, como ya han dicho algunos medios de comunicación, ya que nunca existió dicha barrera ni hubo presencia policial alguna hasta el momento en el que la manifestación se concentró junto al Ministerio del Interior.

Además, la policía ha retenido a un periodista de RTVE y se tienen noticias de más heridxs: una mujer de 68 años de edad y un joven de 23 años.

A las 0o:14h, la cifra de heridos ronda la decena.

00:23 h: la cita es en Plaza de Jacinto Benavente.

00:30 h: los heridos hansido trasladados al hospital Doce de Octubre de Madrid.

0:47 h: según la Comisión de Legal el número de personas detenidas es 12.

0 1:30: La Comisión de Legal convoca para mañana viernes una rueda de prensa. Será en el CAUM (Pza. Tirso de Molina, a las 12 horas.

Desde la comisión de legal nos informan de que los abogados de guardia para los detenidxs son:

En caso de haber resultado herido, los pasos a seguir para denunciar se encuentran al final del comunicado que hizo la comisión de legal el día 1 de julio:

Comunicado de legal

La Asamblea en la plaza de Jacinto Benavente acaba de terminar. Mañana,MANIFESTACIÓN A LAS 20 HORAS ATOCHA-SOL, pasando por el Ministerio del Interior (Paseo de la Castellana, junto a Colón). Además, la asamblea consensúa animar a la gente a que desde las 12 de la mañana haya grupos en Sol como protesta por la toma de la plaza y la violencia policial injustificada.

Entrevista Willy Toledo

¿Quién perjudica a los comerciantes de Sol ahora?

Al principio, durante la Acampada de Sol, el mayor crimen del movimiento 15M fue que perjudicaran con su presencia el libre tránsito de clientes a los comercios de la zona o incluso se acusó de violentos destructores de escaparates. Apesar de esto los comerciantes opinaban así:



Ahora, por obra y gracia del Gobierno:

Se ha cerrado toda la plaza de Sol al paso de absolutamente cualquier persona sea manifestante o no.

A la una del medio día del 4 de agosto de 2011 la policía entró en todos los bares y comercios de la zona y comenzó a expulsar a turistas y clientes sin mediar explicación.

Finalmente dichos comerciantes fueron obligados por la policía a cerrar sus comercios.

¿Quién se queja ahora de las supuestas pérdidas?

La policía carga contra cientos de indignados en el Ministerio del Interior






Los indignados del 15-M que durante los últimos días han extendido sus protestas por todo el centro de Madrid chocaron anoche con la policía cuando llevaron sus protestas ante el Ministerio del Interior. La policía cargó con dureza contra varios centenares de ellos en lo que constituye el incidente más grave en la capital de España desde que este movimiento echara a andar. Los indignados llegaron a Interior tras intentar por tercer día consecutivo entrar en la Puerta del Sol, de donde fueron sacados el pasado lunes y que pretenden retomar. Pero, al estar convertida la plaza en un fortín inexpugnable cuajado de policías, los indignados decidieron a "callejear": marcharon por Gran Vía, celebraron una asamblea con unas 800 personas en Cibeles y otra en la plaza de Jacinto Benavente y enfilaron hacia el Ministerio del Interior, en el Paseo de la Castellana.


Un herido tras la carga ante interior. /
Allí la policía, con material antidisturbios, cargó con contundencia contra unos 800 indignados cuando estos estaban rodeando la sede del departamento de Antonio Camacho. Tres personas han sido detenidas y una veintena, heridas (siete de ellos policías). Es el incidente más grave ocurrido en las movilizaciones del 15-M en Madrid desde que comenzaron las protestas. Pero este viernes, a las ocho de la tarde, los indignados han decidido marchar otra vez hacia Interior -una marcha que partirá de Atocha, y que pretende acabar en la Puerta del Sol-, y los que quieran pueden acudir a Sol desde las doce de la mañana, según han acordado los indignados reunidos en la plaza Jacinto Benavente.


Una detenida tras la carga ante Interior. / CARLOS ROSILLO
La carga policial se ha producido sobre las once de la noche, frente a la sede del Ministerio del Interior, ante donde los indignados habían decidido marchar tras la asamblea en la plaza de Cibeles. Una vez que los indignados han llegado a la sede del departamento de Antonio Camacho, varios vehículos con policías antidisturbios han llegado a la zona. Los agentes han bajado de los coches con casco, escudo y porra y han cargado contra los indignados, hasta despejar la calle. Tras el final de la carga, algunos de los participantes han vuelto a la zona, donde han gritado "asesinos" a la policía, que ha formado dos filas de contención con decenas de agentes en el lateral de la Castellana en el que se encuentra el ministerio.

Los indignados aseguran que hasta la zona marcharon unas 1.000 personas, pero otras fuentes rebajan esta cifra a varios cientos. La carga ha hecho que la zona se despejara de manifestantes. Varias personas han resultado contusionadas, mientras que los indignados se han situado mayoritariamente en una plaza aneja a la de Colón, justo enfrente de donde se encuentra el Ministerio del Interior. Las cargas se han repetido.

El detonante de la carga, además del asedio a Interior, habría sido tanto la colocación de carteles ante las verjas del palacete como el que se hubiera arrebatado un tricornio a uno de los guardias civiles que habitualmente controlan los accesos al ministerio.


Un herido tras la carga policial. / CARLOS ROSILLO
La policía explica que la causa de que se cargara contra los manifestantes fue que algunos de los indignados se subieron a las verjas que rodean la sede del Ministerio del Interior. Los indignados niegan que hubiera cualquier tipo de provocación o violencia por su parte. Nueve personas han resultado heridas, dos de las cuales han tenido que ser trasladadas a centros hospitalarios para que les suturaran las heridas en la cabeza, y otras tres han sido detenidas. La comisión legal del 15-M eleva los detenidos a 12. El servicio de emergencia del Ayuntamiento de Madrid ha precisado que 20 personas han necesitado atención médica, de las que 13 son manifestantes y tres, policías, todos ellos heridos de carácter leve.

Los indignados, tras ser disueltos por la fuerza y con gran dureza, han retornado hacia las inmediaciones de la Puerta del Sol, donde la policía ha reforzado aún más el dispositivo de seguridad que tenía montado para hacer inexpugnable la plaza. Algunos centenares han alcanzado Cibeles, donde han vuelto a concentrarse para celebrar una asamblea, aunque los indignados se han dispersado en pequeños grupos por varios puntos del centro de la ciudad. Otra asamblea con unos 500 participantes se está celebrando en la plaza de Jacinto Benavente, a tiro de piedra de Sol, hasta donde otro centenar de indignados se ha apostado frente al cordón policial en la calle de Carretas.

Luis López Diéguez, estudiante de economía de 23 años ha acabado con la cabeza vendada. Asegura que un policía “desatado” se separó de los antidisturbios y le abrió una brecha en la cabeza. Finalmente, asegura, el agente tuvo que ser controlado por sus compañeros. López Diéguez va en estos momentos camino del hospital.

Raquel, una señora de 88 años, afirma que no estaba pasando nada hasta que se produjo la carga policial delante del ministerio. Tiene la mano vendada y asegura que tiene una contusión grave. Además tiene magulladuras en la rodilla. Asegura que se ha caído al suelo y que fue ayudada por 4 personas a levantarse.

Otro indignado que no se ha querido identificar afirma que se ha cargado “a saco". La Policía Municipal los ha escoltado hasta la plaza de Colón y allí los esperaba la Policía Nacional con escudos y porras, en lo que ha calificado como una encerrona.



Jornada de protestas

La carga culmina una jornada que había comenzado a mediodía, cuando unos 300 indignados participaban en una marcha para intentar penetrar, por tercer día consecutivo, ante una Puerta del Sol blindada por la policía. Por la tarde se han concentrado unos 800 con la misma intención, pero no parece que las autoridades piensen dar ni un paso atrás en su decisión. Después de 79 días de tolerancia con los acampados, ninguno de los dos organismos ha dado explicaciones sobre la nueva situación y el actual blindaje del centro de Madrid.

Desde primera hora de la mañana del jueves se desplegó en Sol un fuerte dispositivo policial. La plaza estuvo desierta y cerrada a cal y canto desde la una de la tarde en adelante. Agentes de la Policía Nacional y Municipal custodiaron desde entonces las calles que confluyen en la plaza -Alcalá, Montera, Carmen, Preciados, Arenal, Mayor, Carretas y Carrera de San Jerónimo-, donde hay apostadas media docena de furgones y varios coches policiales. También hay vallas que bloquean todos estos accesos, informa Samira Saleh.

Tras varios cortes y aperturas de la estación de Metro de Sol y de las calles aledañas, a las cinco de la tarde Sol comenzó a blindarse de cara a la protesta de la tarde. Ya a las siete la imagen fue la misma que la de los últimos días: la plaza completamente desierta y grupos de indignados tras los cordones policiales. Pasadas las ocho uno de los grupos, el que ha accedido por la calle Carretas, se ha sentado para hacer un debate sobre la imagen que se puede estar dando a los turistas. En la calle Preciados se juntaron unas 200 personas y otras tantas organizaron una asamblea en la Plaza de Pontejos, en la que resolvieron que recuperar la plaza es "cuestión de resistencia", informa Gloria Rodríguez-Pina.

Tres detenidos más

Este mediodía, un hombre cuya identidad no ha sido facilitada y que participaba en la marcha de protesta ha sido detenido por atentar, supuestamente, contra un agente. De madrugada hubo otros dos detenidos, que se suman a los dos del miércoles.
El primero de ellos ha sido detenido sobre las doce y media en la calle del Carmen, acusado de un delito de daños sobre un vehículo policial -los agentes sostienen que rayó el coche-, mientras que a la otra se le acusa de un delito de amenazas contra los agentes. Esta persona ha sido detenida sobre la una y media en la calle Espoz y Mina. Ambos se encuentran en el centro policial de Moratalaz, y esperan para pasar a disposición judicial.
Los otros dos detenidos por desórdenes públicos durante las protestas de la noche del martes al miércoles ya han pasado a disposición judicial y han quedado en libertad con cargos. Son Diego y José Manuel, ambos gallegos, a quien la titular del juzgado número 30, de guardia hoy, los ha acusado de un delito de resistencia a la autoridad. 
Algunos manifestantes portaban pancartas con nuevos lemas: "Sol será vuestro Vietnam". Aunque la tarde de ayer fue más tranquila que las pasadas, hasta el momento el resultado es el mismo: imposible acceder a Sol. Pasadas las nueve y media de la noche, parte de los concentrados dejaron los accesos de la plaza y empezaron a callejear hacia Callao y de allí a Cibeles. A su paso por Gran Vía, los manifestantes cortaron el tráfico.



Vueltas alrededor de Sol

Durante toda la mañana, mientras los concentrados recorrían las calles del centro jugando al despiste, la policía fue cerrando y abriendo la estación de Sol y los accesos a la plaza en función de lo cerca o lejos que estaban los indignados. La estación de Metro y Cercanías abrió por la mañana y el tránsito de madrileños, clientes y turistas fue el habitual, sin que se pidiera identificación a nadie, tanto en la Sol como en las calles aledañas. A la una los agentes tomaron una decisión inédita: cerrar la estación y comenzar a entrar en comercios, bares y restaurantes para pedir a sus responsables que evacuaran a los clientes, informa Elena G. Sevillano. Las dependientes sacaron a la gente de los probadores y vaciaron las tiendas sin permitir a la gente ni que pagara, por ejemplo en el Cortefiel de la calle del Carmen. En el bar restaurante Europa recogió la terraza a toda prisa. Varios testigos afirman haber sentido miedo.

Muchos comercios que echaron el cierre por recomendación de la policía fueron reabriendo a partir de las dos y media, a medida que los manifestantes se alejaban de la zona en dirección a la plaza de España. Los convoyes de metro y de trenes también volvieron a hacer parada a Sol desde las cuatro de la tarde. Sin embargo, el tránsito duró poco, ya que a las 17.40 volvieron a cerrarse la estación. Poco después se cerró al tráfico la calle Mayor y a los tres helicópteros de la Policía, que desde hace tres días sobrevuelan constantemente el centro de la ciudad, se sumaron uno de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Entra las doce y las dos y media no se permitió entrar en la plaza a nadie. Muchos ciudadanos se acercaban a los agentes a preguntar qué pasaba, por qué se les impedía el paso, pero solo se permitía entrar a los vecinos de la zona o por alguna urgencia. Miembros de la comisión de información del 15-M repartieron panfletos en los que se aclara que la "culpa" no es de los indignados y se recuerdan los artículos sobre libre circulación de los ciudadanos y la igualdad de derechos. Un policía que estaba charlando con un comerciante se quejaba: "Indignado está este señor y nosotros que nos quedamos sin vacaciones". 

A las 12.40, entraron en la plaza seis furgones policiales y una veintena de agentes, que fueron recibidos con gritos de "vergüenza" y "libertad". "No hay café para tanta lechera", les increparon los indignados. La Policía formó una hilera a la altura de la calle de Felipe V. "Esto es lo que pasa por echarnos de la plaza", "menos crucifijo y más trabajo fijo", coreaban los manifestantes. Sobre la una, la marcha giró por la travesía del Arenal para sortear el blindaje policial de Sol por la calle del Arenal. Continuaban por la calle Mayor. Allí se cortó por primera vez la manifestación. Los indignados increparon a los agentes y, en vista de la imposibilidad de llegar a Sol, intentaron otra vía, la calle del Correo, que también estaba cerrada. "La lucha sigue cueste lo que cueste", decían los indignados.

"Dejadnos pasar que queremos comprar" y "esto sí perjudica a los comercios" eran otras de las consignas de los indignados que, a la una y media, estaban decidiendo sus próximos pasos en la calle Carretas. A las dos de la tarde, una sentada frente a la policía. La marcha siguió después por la calle Sevilla y cuando llegaron a la Gran Vía cortaron dos veces durante unos minutos dos de los carriles al trafico. De allí, se encaminaron a la calle Carmen, que tampoco pudieron cruzar. La marcha continuó hasta Preciados, donde una vez más, bloqueo.

Sobre las 14.40, la manifestación se disolvió para comer y descansar en los entornos de la plaza de España y de Oriente. Unos 50 celebraron una asamblea en la plaza de España en la que debatieron sobre la conveniencia de cortar el tráfico de las calles y decidieron que harán cortes momentáneos para no ocasionar muchos problemas a los ciudadanos. Tras esa asamblea, la siguiente parada fue el Ministerio de Interior.

jueves, 28 de julio de 2011

Medio Pan y un Libro



Medio Pan y un Libro.

Locución de Federico García Lorca
al Pueblo de Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.

"Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.

José Luis Sampedro y la visita del papa

domingo, 24 de julio de 2011

Manfred Max-Neef: El mundo en rumbo de colisión

Manfred Max-Neef: El mundo en rumbo de colisión from Prisma on Vimeo.

¿Crisis terminal del capitalismo?


Vengo sosteniendo que la crisis actual del capitalismo es más que coyuntural y estructural.

Es terminal.

¿Ha llegado el final del genio del capitalismo para adaptarse siempre a cualquier circunstancia?.

Soy consciente de que pocas personas sostienen esta tesis. Dos razones, sin embargo, me llevan a esta interpretación.

La primera es la siguiente: la crisis es terminal porque todos nosotros, pero particularmente el capitalismo, nos hemos saltado los límites de la Tierra. Hemos ocupado, depredando, todo el planeta, deshaciendo su sutil equilibrio y agotando sus bienes y servicios hasta el punto de que no consigue reponer por su cuenta lo que le han secuestrado. Ya a mediados del siglo XIX Karl Marx escribía proféticamente que la tendencia del capital iba en dirección a destruir sus dos fuentes de riqueza y de reproducción: la naturaleza y el trabajo. Es lo que está ocurriendo.

La naturaleza efectivamente se encuentra sometida a un gran estrés, como nunca antes lo estuvo, por lo menos en el último siglo, sin contar las 15 grandes diezmaciones que conoció a lo largo de su historia de más de cuatro mil millones de años. Los fenómenos extremos verificables en todas las regiones y los cambios climáticos, que tienden a un calentamiento global creciente, hablan a favor de la tesis de Marx. ¿Sin naturaleza cómo va a reproducirse el capitalismo? Ha dado con un límite insuperable.

El capitalismo precariza o prescinde del trabajo. Existe gran desarrollo sin trabajo. El aparato productivo informatizado y robotizado produce más y mejor, con casi ningún trabajo. La consecuencia directa es el desempleo estructural.

Millones de personas no van a ingresar nunca jamás en el mundo del trabajo, ni siquiera como ejército de reserva. El trabajo, de depender del capital, ha pasado a prescindir de él. En España el desempleo alcanza al 20% de la población general, y al 40% de los jóvenes. En Portugal al 12% del país, y al 30% entre los jóvenes. Esto significa una grave crisis social, como la que asola en este momento a Grecia. Se sacrifica a toda la sociedad en nombre de una economía, hecha no para atender las demandas humanas sino para pagar la deuda con los bancos y con el sistema financiero. Marx tiene razón: el trabajo explotado ya no es fuente de riqueza. Lo es la máquina.

La segunda razón está ligada a la crisis humanitaria que el capitalismo está generando. Antes estaba limitada a los países periféricos. Hoy es global y ha alcanzado a los países centrales. No se puede resolver la cuestión económica desmontando la sociedad. Las víctimas, entrelazas por nuevas avenidas de comunicación, resisten, se rebelan y amenazan el orden vigente. Cada vez más personas, especialmente jóvenes, no aceptan la lógica perversa de la economía política capitalista: la dictadura de las finanzas que, vía mercado, somete los Estados a sus intereses, y el rentabilismo de los capitales especulativos que circulan de unas bolsas a otras obteniendo ganancias sin producir absolutamente nada a no ser más dinero para sus rentistas.

Fue el capital mismo el que creó el veneno es el que lo puede matar: al exigir a los trabajadores una formación técnica cada vez mejor para estar a la altura del crecimiento acelerado y de la mayor competitividad, creó involuntariamente personas que piensan. Éstas, lentamente van descubriendo la perversidad del sistema que despelleja a las personas en nombre de una acumulación meramente material, que se muestra sin corazón al exigir más y más eficiencia, hasta el punto de llevar a los trabajadores a un estrés profundo, a la desesperación, y en algunos casos, al suicidio, como ocurre en varios países, y también en Brasil.

Las calles de varios países europeos y árabes, los “indignados” que llenan las plazas de España y de Grecia son expresión de una rebelión contra el sistema político vigente a remolque del mercado y de la lógica del capital. Los jóvenes españoles gritan: «no es una crisis, es un robo». Los ladrones están afincados en Wall Street, en el FMI y en el Banco Central Europeo, es decir, son los sumos sacerdotes del capital globalizado y explotador.

Al agravarse la crisis crecerán en todo el mundo las multitudes que no aguanten más las consecuencias de la superexplotación de sus vidas y de la vida de la Tierra y se rebelen contra este sistema económico que ahora agoniza, no por envejecimiento, sino por la fuerza del veneno y de las contradicciones que ha creado, castigando a la Madre Tierra y afligiendo la vida de sus hijos e hijas.

Por Leonardo Boff